¡Hola amigos! en el atardecer de Puriscal (Costa Rica) y en medio de una sinfonía de cantos de aves de lo más variado, con un pájaro carpintero en el poste de la luz que está delante de la casa donde me estoy hospedando, haciendo un sonido de auténtico carpintero, me decido a escribir este post.

Acaba de finalizar el día 4 de la Formación que he venido a ofrecer en Andares Equino Líderes. Ha sido un día de mucha agua hoy, pero agua-agua. ¡Vamos sin tonterías! que caían chorros de los tejados. Yo que vengo de la seca Andalucía (España) me parece algo así como mágico, agua, agua y más agua….¡Claro! así crecen de forma increíble todo tipo de árboles, plantas, enredaderas, flores, frutos….ufff qué abundancia de creación…

Esto me hace recordar el libro de David Deida “En Intima Comunión” que habla de la importancia de reconocer la energía femenina en nosotros y también la energía masculina. Y además, que hay lugares femeninos y lugares masculinos…..¡toma ya! pensarás que estoy flipando pues espera y verás 🙂

Somos energía, hasta ahí está claro. Cada uno de nosotros somos un montón de células vibrando en una vibración determinada, es decir, somos energía que se densifica en este cuerpo que tenemos que es nuestro vehículo para andar por este mundo. De lo que no somos conscientes es del tipo de energía y de la frecuencia que estamos actuando. Hoy voy a hablar del tipo de energía, tu energía, la frecuencia la dejo para otra entrada del blog.

Si te defines como hombre o como mujer es lo de menos, lo importante aquí es qué energía estás poniendo en juego.

Algunos ejemplos de casos que veo en mi día a día:

  • la mujer directiva que llega a su casa y sigue siendo directiva y que no se relaja ni cuando se mete en la cama con su marido o pareja;
  • el hombre que ama cuidar las plantas y a sus hijos amorosamente;
  • la mujer que organiza y pone las reglas de la casa;
  • el hombre que decide ser amo de casa;
  • la mujer que trabaja y trabaja fuera de casa y que olvida cuidarse y de cuidar su relación;
  • el hombre que prioriza su actividad profesional a su familia;
  • …y así infinitamente….

Son todos ejemplos que conocemos de cerca, ¿verdad?

Que conste que no estoy enjuiciando nada….yo misma estoy reflejada en alguno de esos comportamientos.

El asunto es que, cada uno de nosotros tenemos una esencia sexual, es decir, nos definamos como hombres o mujeres; esto es indiferente, puedes ser un hombre y tener una esencia sexual femenina…., o al revés, ser un mujer y tener una esencia sexual masculina. Dá igual. La historia es que, esa esencia sexual la actuemos conscientemente pero, asimismo, necesitamos conocer que también tenemos la otra esencia o energía.

A ver si me explico. Yo me defino como mujer con una esencia sexual femenina pero en “tal cosa” predomina una energía muy masculina. Y, detallo mejor éste enredo, enumerando algunos comportamientos.

¿Cuáles son los indicadores de energía masculina que tengo en mi?

Cuando…

  • me dirijo a mis objetivos caiga quien caiga;
  • viajo sola por trabajo;
  • estoy en mi rol de padre en casa poniendo reglas y haciéndolas cumplir;
  • me adelanto a pagar en un restaurante;
  • planifico unas vacaciones sin consultar, o
  • planifico y ¡planifico todo!!!

….y así, una larga de lista de “Cuando…”

¿Cuáles son los indicadores de energía femenina que tengo en mi?

Cuando…

  • fluyo con la vida;
  • acepto a mis hijos como son;
  • cuido mis plantas;
  • cocino para mi familia;
  • permito que mi pareja haga planes y no le pongo pegas;
  • permito que me inviten a cenar, comer, a unas vacaciones;
  • escucho a mis hijos amorosamente.

Por consiguiente, la lectura del libro de Deida me descubrió que tengo una tendencia brutal a actuar mi energía masculina….pero también soy y tengo mucha energía femenina…..que se me olvida actuar; por eso, ahora estoy aprendiendo a:

  • ir hacia mis objetivos pero fluyendo con la vida,
  • organizar y planificar pero también me permito recibir,
  • cocinar en pareja y permitirme que me preparen una rica comida,
  • escuchar amorosamente. Esto me cuesta un montón…  😕 
  • sigo las reglas pero también mi intuición…..

Confesaros que, desde hace tiempo, me estoy proponiendo permitir que mi energía femenina fluya y además disfrutarla. Y ¡qué “causalidad”! estoy en un país tropical donde la madre tierra exhibe toda su fecundidad y abundancia de plantas, la mayor diversidad del planeta, agua que ni te cuento, aquí el lema del país es Pura Vida…¿y qué es la energía femenina? Creación, vida, amor incondicional…..Pura Vida.

⇒ Para comprender un poco más, en el post Vivir la primavera conscientemente  hablo de la primavera y esa energía femenina que nos trae.

¿Y Tu? ¿Qué energía predomina en ti? ¿Te reconoces en alguno de los comportamientos que he descrito? Me encantaría que lo compartieras …..gracias mil!!!