Hola amig@s ante todo mis mejores deseos para este año que comienza.

Como todos los años hago una práctica que consiste en hacer una lista de todo lo que el año que termina me ha aportado, personas que he conocido, actividades nuevas, logros personales y profesionales ( este año ha sido como los últimos años un año intenso, muy intenso), y en la página siguiente anoto mis deseos para el año que comienza, así compruebo los que se cumplieron y los que quedaron en el papel.

Curiosamente al hacer esta segunda lista me doy cuenta que voy en automático, desde mi programación de hacer, hacer y hacer alimentando mi ego chiquitín que está contentisimo de este automatismo.

 Por eso escribo hoy y te hago la pregunta que a mi me ronda desde que hice esa lista ¿Sirves a los demás o a tu ego?

Y comencé un diálogo conmigo misma

¿Desde qué lugar en Ti escribes tus deseos para este año nuevo? Desde tu ego chiquito con minúscula, tus programaciones de éxito, de conseguir cosas nuevas, o desde tu Esencia (con mayúscula) desde quién Eres, más allá de la mujer, madre, esposa, emprendedora y hacedora?

Y la respuesta me vino alta y clara, supongo que a estas alturas ya sabrás la respuesta, si si desde lo primero, ese ego que bendigo pero que me cuesta tanto reconocer cuando aparece envuelto (como el lobo con la piel de cordero) en lo que considero que es mi propósito de vida.

Así que hice el ejercicio de volver a recordar mi propósito de vida.

Y aquí te lo escribo, es

Contribuir al despertar de la conciencia de individuos y organizaciones de que somos Seres con libre albedrío, con un potencial infinito, llamados a brillar y a mostrar nuestros dones y talentos,  trascender patrones limitantes y contribuir a crear una nueva Humanidad en armonía con la madre Tierra y con el Universo

Y de qué forma, te preguntarás, integro ese propósito de vida en mi vida diaria?

-En primer lugar practicando en primera persona, integrando todas las herramientas que he aprendido y sigo aprendiendo y descubriendo y que me permiten cuidar mi salud física, emocional, energética y espiritual .

Cayendo y volviéndome a levantar cada dia, practicando la resiliencia, que esté escribiendo sobre estos temas no significa que no sea humana, con mis fragilidades y patrones que repito una y otra vez. Pero dándome cuenta (a veces me gustaría que antes de pasar a la acción pero no lo consigo) sonándome los mocos después de mis llantinas y dialogando con todos los arquetipos que hay en mi….

Agradeciendo y bendiciendo las decisiones que tomo en cada momento, como vivir donde vivo en medio de la naturaleza, al lado del agua que tanto necesito,

-Y hemos llegado a lo que he escrito como titulo del post :  Integrando quién soy con mi propósito de vida de forma que hace tiempo decidí dejar de trabajar en empresas de otros y hacerlo con mi empresa  pero no únicamente para ganar dinero (que por supuesto es así) sino con un plus: que todas y cada una de mis acciones estén orientadas a “servir a los demás”, a preguntarme para qué hago cada cosa que hago.

Verás que me hago muchas preguntas, a esta última la respuesta es que  me niego a contribuir al supermercado de la espiritualidad  y que me dirijo a ofrecer

un programa de eventos y talleres poderosos ( algunos en cooperación con amigos queridos que aportan su luz y experiencia y lo pasamos genial compartiendo) con un mensaje; “Recuerda que Todo está en nosotros, que si dedicamos tiempo a conocernos, a trascender patrones limitantes, a gestionar esas emociones que nos arrastran, estamos en disposición de mostrar nuestro brillo al mundo y crear con propósito. “

Pero, ojo¡ no te estoy vendiendo nada, todo lo contrario,  ejerce tu libertad e investiga, lee, escucha podcast inspiradores, encuentra un/a maestro que te guie, pero sobre todo, recuerda que sin no estás disfrutándola ya,  una vida plena y consciente es lo que mereces.

Gracias por leer hasta aquí, me encantará leer tus comentarios y reflexiones al comenzar este año 2022.

 

Te mando un Gran Abrazo.